Blogia

amigosdelmountainbikezafra

Ruta 25, Castellar by AToroTEAM

Dicen de ella que es la peineta que adorna la moruna estética de Zafra. Es ella la última testigo del postrero estertor del sol en  las tardes calurosas de verano. Cuando a lo lejos el cielo se tiñe de rojo butano, su silueta se dibuja desmedida. En lo infinito El Castellar pinta su sombra sobre un abrazo eterno a Zafra.

 

Sabemos que no da para mas de treintaypocos kilómetros, pero que son  los mas hermosos de recorrer. Subes, bajas, tuerces, subes, bajas, corres, frenas, subes tuerces, bajas, así así todo el camino y a cada lado un paisaje ahora en primavera hermoso donde los haya.

 

El día no era muy azul, mas bien oscurillo, de amenaza de agua, pero con una temperatura que aunque no daba para baño si para remojones. Gracias a Dios contamos con los hermanos Cousteau que nos enseñaron como vadear una ribera aunque el agua te llegue al cuello (al de la horquilla, claro).  La ruta fue a un paso muy aceptable, a las 12 y picocorto estábamos ya con el pestorejito y la cervecita, lamentablemente el doctol no estaba ayer muy fuerte, el pobre estaba cansado y se tomó las cuestas con mucha tranquilidad, como siempre….

 

La ruta que viene Guadalupe, jeje, esperemos que el jueves no nos liemos mas de la cuenta y nos castiguen sin salir todo el fin de semana.

Perdonad, pero problemas con el video me impiden poner imágenes, espero solucionarlo. Gracias.

Ruta 24, San Jorge by M.Gil.

Tras atravesar la sierra que une Zafra con Los Santos vislumbramos por un sendero inconcebible a Manolo Gil. Hoy sería otras de sus rutas abstractas y como Picasso, con la misma mirada perdida nos fue conduciendo a un sinfín de sensaciones psicodélicas.

Las rutas de manolito tienen todos los ingredientes de las travesuras infantiles, o al menos a mí siempre me da esa sensación tan fresca de que vamos a hacer algo que no cabe en la imaginación de una persona sensata.  Y así fue, creo que no nos quedamos ningún recodo de la sierra sin recorrer, incluso aquellos que solo las motos de gran potencia son capaces de navegar. En el inmenso decorado de la sierra Cabrera, y de la de San Jorge los lobos se midieron con el desafío de una ruta convertida en aventura.

Siento haber tardado tanto esta semana en dedicar un ratito a la crónica,pero… como el del chiste, me lié me lié y…

 

Nuestro deseo de recuperación a nuestro amigo Fermín, que tuvo una mala experiencia con el duro suelo y su clavícula.


Ruta 23, Camino de Valencia.

Cuando era pequeño solía en la temprana primavera pasar algún que otro domingo con mi familia y amigos en el playón. Recuerdo aquellos días muy vagamente, tan solo algunos retazos de memoria guardo aun. Me cuentan que por entonces en las riberas abundaban las ranas, que se las podía oír croar en la distancia, que a veces cogía alguna, la introducía en un cubito y me la llevaba a casa. Días después la pobre moría irremediablemente y nunca supe bien si de hambre, de pena o de soledad. Quién sabe, en la mente de un niño la muerte de una pobre rana carecía de importancia, quizás porque sabias que ya habría otro domingo donde coger otra rana.

Este domingo hemos pasado dieciochomil riberas, mas que pasado hemos navegado por ellas. Las ha habido rápidas, donde la bicicleta era una pesada carga que transportar. También cruzamos por mil arroyuelos de aguas tranquilas y difusas, a veces por pequeñas charcas, islotes solitarios en un mar de una tierra otrora árida y seca, hoy llena de infinitos brotes de interminables colores. Y por cada uno de ellos escuchaba el silencio. Quizás ya no haya otros domingos donde coger otra rana. Quizás sin darnos cuenta el mundo que una vez conocimos ya no exista.

Tan solo me queda el consuelo de domingo tras domingo, recorrer con vosotros sendas grabadas a fuego en la memoria de un niño, que con mis años sigue buscando en los riachuelillos el gracioso canto de una rana saltarina.

 

                                                 AVISO

Modificación de la ruta de Guadalupe, por motivos varios nos vemos obligados a pasar la ruta del dia 2-3 de Abril a los días 9-10 del mismo mes, rogamos que lo antes posible confirmemos la a sistencia para poder trabajar en la organización.

 

Gracias a tod@s

Comunicado informativo.

Comunicado informativo.

Ruta 22, Le Cort de la Madaleine.

Ruta 22, Le Cort de la Madaleine.

Me dispuse ayer domingo a preparar la crónica pero me fue imposible, debía repasarme las divisiones con comas, a mi hija se le atragantaron y recurrió a mí. Así que muy a mi pesar entre dividendos, divisores , cocientes y demás términos pasé una tarde confusa y fría. A final de la noche, casi cuando ya íbamos a cenar, mi hija consiguió convencerme de cómo se hacían las dichosas divisiones que yo debía explicarle. Hay cosas que si se dejan de practicar recordarlas cuesta sangre. Tanta sangre como recordar mojarse los pies en la riberita. A mi y a alguno más ya casi se nos había olvidado llevar los pies chorreandito,  la falta de práctica ha de ser.

Aun no se nada de los lobos de Zainos, supongo que como dicen, la falta de noticias es siempre una gran noticia, así que los imagino perfectos después de su singular aventura. En cuanto al resto del grupo  la ruta del cortijo de Magdalena ya poco nos sorprende, ni siquiera la cuestecita que la subimos a plato grande como el que va después del desayuno a comprar el periódico un domingo soleado a un kiosco próximo a un paseo marítimo cualquiera. Cosa relajada.

Desde mi ventana veo hoy un cielo azul salpicado por decenas de nubes algodonosas y aunque corre aun una ligera ventisca desagradable, noto como el sol comienza a picar. Las próximas semanas si Dios así lo tiene a bien comenzará a secarse los caminos, con lo cual deberíamos ir planteándonos las rutas foráneas que tenemos pendientes. Segura, Salvatierra, la que le debemos a nuestro amigo Jose en Mérida y alguna mas que seguro olvido. Ya los rayos del sol acabarán por romper el cascarón de un invierno húmedo, largo y frio y antes de que todo seque me gustaría ver el esplendor de los paisajes de las dehesas en todo su apogeo. Los lobos somos así, que le vamos a hacer…   

 

Ruta 21, Ruta de Carnaval.

No sé si estaré a la altura que merece la ocasión, y aunque mucha gente faltó, normal por otra parte, la incorporación de nuestro amigo Cesar, fue la noticia más importante de este domingo, todos nos contagiamos de la alegría que se le veía en la cara,  ya con eso hubiera sido suficiente para decir que esta ruta era especial, pero no contentos con eso, conseguimos hilar una ruta muy completa, con todo tipo de terrenos y aunque las imágenes no hacen justicia es una ruta  preciosa.

Perdonad que sea tan breve, pero no creo que pueda adornar más un domingo, que a diferencia de otros se disfrutó de muchas más cosas, además de la bicicleta, la alegría del reencontrar un miembro  de este grupo de amigos que aúllan cuando de buenas noticias se trata.

                                             ¡Ahuuuuuuuuuuuu….¡

Gracias a tod@s.

  

Ruta 20, Las Vacas.

Al final, aunque esperábamos la incorporación del amigo Cesar, no pudo ser, lo secuestró su mujer. A saber Dios las maldades que el pobre haya tenido que padecer… Tampoco asistió Pepelu que andaba allanando  con sus frenos rotos las sierras de Córdoba. Ni tampoco estuvo Pina que anda convaleciente  de una intervención quirúrgica en su rodilla, -Recupérate amigo que se te echa de menos los domingos-.  ¿Me queda alguno por nombrar?  A bueno si, los que andan por ahí con el uuuu, pero esos no cuentan, nunca contaron, estuvieron pero nunca fueron.  

Aunque ya la hemos hecho muchas veces las vacas es una ruta imprescindible en esta época del año, pero si he de ser sincero me gustaba antes mas, cuando era mejor sobrevolar  el Bodión que vadearlo y el camino todavía era transitable por el cauce del rio.  Aun así nos salieron los cuarentaytantoskilometros de rigor en un tiempo muy pero que muy aceptable, con los cual también pudimos disfrutar compartiendo viandas varias y cervezas, mal que les pese a algunos personajillos peripuestos de tres al cuarto, allá ellos con su arcaica altivez.  

La semana que vine es carnaval, así que habrá que diseñar una ruta cortita para aventurarnos luego en el desenfreno de la bacanal de la grasa. Como se que os encanta escribir en el blog y que además estáis deseando tener cualquier motivo para hacerlo, ahora es el momento… Tranquilos, tranquilos, no os apelotonéis, de uno en uno.

 

Ruta 19, Las Zorras

Erase una vez que a alguien se le ocurrió decir que no conocía las zorras.  Erase una vez que a alguien se le ocurrió la idea de ir a las zorras. Erase una vez que a alguien se le ocurrió preparar una ruta por las zorras. Erase una vez un cronista un lunes por la tarde con las piernas molidas intentando resumir una odisea. Ni que yo fuera Homero.

A Feria se puede ir por muchos sitios. Tal y como nos ha enseñado el gurú Manolito se puede llegar incluso bajando y aunque parezca increíble se puede, eso ya lo sabemos como también sabemos las dificultades que en invierno y tras un sábado lluvioso plantea un trazado tan exigente como cualquiera que se proponga  para ir a la capital del ducado. Elegir este, el de las zorras, este, este domingo indeciso entre el calabobo y la niebla o el sol frio de febrero  era de locos. Ya habíamos tocado techo el domingo pasado con la aventurita de Hornachos y hacer una ruta cortita, divertida, hubiera sido una opción plausible, pero como dije al principio a alguien se le ocurrió decir que no conocía las zorras. A uno que dijo “he tenido un sueño” le pegaron cuatro tiros, así que cuidadito con las ideas que se tienen.

Cierto es que el grupo está fuerte como el vinagre y la demostración es que a nadie le dio un infarto como en ocasiones anteriores ha sucedido cuando hemos ido a Feria. Bravo por vosotros, sois unos máquinas. Por lo que a mí respecta a parte de dolerme setenta mil huesos, diciochomillones de músculos y la mano,  aun guardo un rato de humor para adelantaros que a lo mejor el domingo que viene hacemos la de Segura de León. Que Dios en su infinita misericordia nos coja confesados y ya puestos nos envíe un ejército de querubines  que extienda una mullida alfombra de algodón bajo las ruedas de nuestras monturas. Y si puede ser, solo si puede ser, nos tenga preparado un barril de la cruz del campo fresquito, unas tortillas de patatas y unas virutillas de jamoncito. Por pedir que no quede, amen.

Ruta 18, manada de lobos por la sierra de Hornachos.

Mientras una preciosa lobita recogía un montón de premios a su constancia y a su tesón, el resto de los lobos devoraban los inverosímiles senderos de la sierra de Hornachos.

Sabíamos por José Luis que la zona era sinuosa, impracticable, peligrosa y de una belleza extrema. Los que ya habíamos hecho algunos pinitos por allí suponíamos que repetiríamos caminos siempre engorrosos y colmados de piedras sueltas, puntiagudas, asesinas. Y así entre preparativos, descargas, hinchados y demás puestas a punto comenzó una de las mas bonitas rutas que este año hemos completado. Aunque el día no era el más deseable, hacía frío y un viento chivato anunciaba lluvia, los caminos se encontraban vírgenes, sin apenas huellas y el ánimo era alto. Poco a poco, despacito, fuimos sorteando todas las dificultades que se fueron presentado, alguna caída por no poseer retrovisor, algún pinchazo inoportuno y poco mas. Subiendo, subiendo una eterna cuesta recta, empedrada, dificultosa, cansina, infinita, llegamos a un pequeño círculo donde yo creí que daríamos la vuelta y a sudar tinta para no caerse. Aquí está la veredita, es por aquí, esta dicen que llega hasta el pueblo. Lo recuerdo bien, pensé que ya había llegado el momento de perderse por la sierra y eso es lo que hicieron todos los sentidos de cada uno de nosotros. El ciclista se transformó en lobo, creciéronle las orejas para oír cada paso, cada rama, la mirada se fijó en una raya difusa que se dibujaba en un suelo imposible, las manos  se trocaron en garras para ceñir cada uno de los movimientos del demente manillar y la manada disfrutó de cada una de las peñas que desde la lejanía se soñaban utópicas.

 

Es muy difícil expresar la vorágine de sentimientos que a los que disfrutamos con esta pasión hemos sentido este domingo, yo personalmente me quedo con la carita de felicidad  de Manolo Gil cuando llegamos al pueblo, creo que pocas expresiones pueden decir tanto.

 

Lo de después pues como de costumbre, comida y bebida para tres meses y el excelente ambiente que siempre ronda por nuestras aventuras, pero esa es otra historia, esa la contáis vosotros que ya sabéis que yo tengo una pésima memoria.

 

 

Ruta 17, Usagre.

Mientras nos llega el esperado comentario semanal de nuestro cronista oficial, tengo que hacer unas observaciones para la ruta de este próximo domingo día 13, el amigo Pepelu nos invita a realizar la ruta en Hornachos, en un principio es para comer allí, pero la gente que no pueda o no quiera nos organizaremos para volver con los coches necesarios. Tenemos que saber con cuantos podemos contar, como fecha tope el jueves, para organizarlo todo en la reunión, y si no hay gente suficiente hacer otra ruta alternativa. Por favor haced los comentarios que creáis oportunos  

Como la palma de la mano, como la silueta de un espejo,plana como el electro de un cadáver, como el vientre  de una raya,como  el filo de una espada.Vacía como una calle de madrugada, como un almacén abandonadocomo las aceras de una ciudad fantasma.Silenciosa como un semáforo apagado, ausente como la mirada de un enfermohueca como el sonido de un tambor olvidado, triste como una tarde de domingo.

 

Ya se, ya se que no es para tanto pero a mi esta ruta por esos vacios sembrados me dan que pensar así, debe ser que tengo agorafobia. Esos espacios abiertos donde a lo sumo se ve en la lejanía los cables desnudos de una estación eléctrica me dan mucho pero que mucho yuyu.La verdad es que el tiempo acompañaba a hacer muchos kilómetros y no hay mejor manera que dejarse llevar por los amantes del llaneo. Poner un piñón cómodo y abandonarse  al mecánico traqueteo de una cadena seca.Los señoritos  que nos juntamos en el bar de Pepe los jueves hemos decidido este domingo hacer una ruta tranquila y sosegada por las sierras de Hornachos. Como resulta de estar tan lejos, lo mejor es llevarse unas viandas ligeras (abstenerse nada  cercano a la vegetabilidad) y comer en el cortijo de Pepelu. Ya sabéis que las ideas que podáis tener serán  atendidas gustosamente tanto por aquí como en la reunioncilla de los jueves. Pero mucho me temo que viendo el aforo que últimamente tienen ambas plazas las ideas serán planas, tan vacías, tan silenciosas y tan huecas como los páramos que antes describía. Espero, de corazón, equivocarme.


Ruta 16, Ravera y Atalaya.

Siento haber tardado tanto en enviar la crónica del domingo; pero también a mí a veces me cuesta encontrar el ratito para entrar, pensar y escribir. Os pido mil perdones.

 

Hablar de frío ya me parece aburrido tanto como hablar de agua de charcos y de barro, es algo que asumimos todos los domingos. Aunque si he de ser sincero alguno que otro,  los domingos me refiero, he abierto la persiana suplicando mas que rogando que estuviese cayendo la mundial y así tener justificación para calentar pies ajenos y los propios mantenerlos a humanas temperaturas. No siendo así me levanto, voy al cuarto de baño, abro el grifo del agua caliente, mientras sale el agua a una temperatura que no ponga los pelos como escarpias, cojo mi ropa que por la noche la dejo preparadita, vuelvo de nuevo al cuarto de baño, miro y veo que ya sale humillo del lavabo, me acerco y observo como una figura medio descompuesta, mas parecida a Boris Karloff  que a mi abre una inmensa bocaza engurruñando el resto de los músculos maxilofaciales. Hay que joderse lo gilipollas que hay que estar para levantarse un domingo a las 8 con el frío que hace, para montarse en un cacho bici e ir con un puñao de anormales a pasar penalidades, a mojarse de barro y encima sin cerveza, sin barritas energéticas y sin na de na, un zumo de piña que voy que ardo. Joder, yo debería volver a meterme en el sobre. Pero mientras pienso todas estas cosas ya tengo puesto los calcetines, el culote, el pulsímetro el maillot, la camiseta térmica, los manguitos, las bragas, los guantes y hasta el gorrito de goretex. ¿Ya como me voy otra vez a quitar toda la ropa, volver a ponerme  el pijama y meterme en la cama…?. Asi que con paso opaco y silencioso cuando me doy cuenta estoy llegando al cruce del obelisco sin obelisco esperando que un domingo cualquiera pille en verde el semáforo, pues siempre lo pillo a contramano. Ea a meterme por la cera del parque, cualquier día me llevo a alguien por delante aunque a esas horas a lo sumo hay dos o tres aventureros cazadores de churros.

 

Por cierto, la ruta del domingo muy bonita, pero hace ya tantos días que no me acuerdo bien lo que pasó. Esta vez tened a bien contármelo vosotros.

Ruta 15, La Olla por Burguillos.

Hacía mucho frio allende las encinas. El páramo vacio de las traseras del Castellar auguraba una mañana silenciosa, encogida en los esfuerzos y poco dada a la risa. Aun así reconozco que los paisajes casi nonatos en verde dejan adivinar que tendremos una primavera exultante.

Las mañanas de invierno tienen eso, te sobran las gafas de sol y te faltan calcetines por más que intentásemos evitar cualquier charco por pequeño que fuese, en cuanto a las manos mejor ni hablar, aun ando con la Neutrogena dele que te pego. En las manos Vicente que no en los labios, que cualquiera que te viese podría pensar muy pero que muy mal de ti.

La jornada transcurrió tranquila hasta las proximidades de la subida a la sierra de Alconera donde  por mucho que quisiésemos ir unidos el grupo se estiró como un chicle chein de esos a 2 pesetas. “160, hay que frenar”,  decía Alfonso que inauguraba una nueva burra de carbono con una pinta estupenda. Bajada infernal hasta los cuatro caminos donde nos encontramos con los amigos de Burguillos precedidos por una cantera que amenaza fuerte. A partir de ese momento la mágica entrada en un bosque de encinas precioso, donde es difícil fijar la mirada pues  infinitos son los detalles que atraen la atención.

La parada en la verja sirvió para plantearse si subir al cortijo, hasta la verja o dejarse caer como el rayo hasta La Lapa, hacía frio, cada vez más y nos decantamos al unísono por lo último. Apenas dos kilómetros recorridos y a Miguelito le espanta una vaca… ¿o fue al revés?. No se, pero el caso es que debido a la vaca, al frenazo de Miguel y a la poquísima distancia que nos dejamos bajando, Antonio Toro se pegó una dignísima ostia. Por supuesto no hay documento gráfico del tema, el “cameraman” andaba “retrasadillo”.

Desayuno placero en La Lapa con acompañamiento de frutas frescas, secas, semisecas aromatizadas al elixir de Pepe que gustosamente preparó temprano en su marmita mágica.

La vuelta fue mojada, cortijo, cordel y subidita de postre por los naranjos hasta llegar al Bar Taxi donde Alfonso celebró con nosotros su onomástica y su estreno.

La semana que viene mas… gracias.  

Ruta 14, castillo del S.III a.C. según M.Gil

No, no es que fuese una ruta excesivamente complicada, pero es cierto que el comienzo fue desesperanzador para alguno de los que el domingo nos decidimos a dar un paseo, fue un trasteo por la sierra, técnico un poco técnico,ya conocemos la costumbre de nuestro amigo Manolito de enseñarnos su querida sierra, y la verdad es que siempre logra sorprendernos con algo nuevo,en esta ocasión,una bajada espectacular entre los pinos, por veredas y aveces sin ellas. Pero el terreno tampoco está para muchas florituras y con poco que te descuides, una piedra suelta, una raiz mojada una rodada ... y tienes un susto, esto es lo que les pasó a Vicente y a Miguelito Luna, este ultimo por dos veces, gracias a Dios sin intervención del amigo Matas, lo cual es muy buena señal, solamente fue el susto y algún que otro golpe.

Las rutas de M.Gil, son temidas por muchos y deseadas por otros, entre los cuales me incluyo, y este domingo quedó demostrado que aún tenemos zonas que desconocemos estando como están a muy poca distancia, con todo tipo de terreno, parte técnica, subidas, llaneo etc...

Desear la pronta recuperación de algunos de los componente, y animaros a salir el próximo domingo si el tiempo lo permite.

Gracias a tod@s

Ruta 13, un poco de ejercicio antes de la fiesta gastronómica.

Este es el comentario de uno de los componentes de nuestro grupo, creo que mi comentario volvería a repetir lo mismo de anteriores años y me gusta oir a amigos que como J.Luis (flaco) a vivido por primera vez esa reunión de buena gente y mejores acompañantes  (sufridoras), a las cuales a que agradecerles el detalle que tuvieron con ese regalo que nosotros sabemos apreciar, sobre todo cuando el contenido es de buena calidad.

Comentario de J.Luis : Pues si que estamos todos enmudecidos y eso que el éxito de la jornada fue espectacular en todos los sentidos y dimensiones, solo la nostalgia de los amigos que por una u otras razones no pudieron asistir y que se les echaron de menos. Estupendo día de senderismo por el Castellar culminando en el punto geodésico , con tostá, migas, mucha y agradable lluvia, pinturas rupestres, risas y una acompañante especial “lulu” que no sé qué habrá sido de ella, por no decir del revuelto de espárragos que nuestro Presidente se marcó a la llegada. Todo perfecto para pasar un gran día, mi primera jornada gastronómica con el grupo, Inma y yo lo pasamos fenomenal, la comida, la bebida, el mouse de cruzcampo, ciertos gorritos especiales y sobre todo el detalle de nuestras chicas o “sufridoras” como se hacen llamar.

Gracias a tod@s, este día, ya es parte de nuestro calendario de rutas.

Ruta 12, Los 10 hojos y el guadajira.

Cuando llegamos los que ni teníamos prisa ni nos apetecía mojarnos los pies ya la mayoría os habíais ido, algunos partían para casa en ese instante y los menos casi solo les dio tiempo para cachondearse de nosotros con el tema de la riberita. En fin, yo siempre digo que no hay yema sin clara y los que se mojaron los pies no disfrutaron del sendero tortuoso desde el puente hasta la verja, que aun siendo siempre hermoso y  expuesto ahora con el agua lo es si cabe más.

Ya sabemos que la ruta del domingo iba a ser muy larga, a mi me salieron 51 km, claro que yo los hice todos, otros acortaron, con lo cual se perdió de nuevo la tradición de tomarnos juntos la cerveza dominguera, esa y la de esperar al rezagado, que también hubo. Pellizcones aparte y sin ánimos de levantar ninguna polémica creo que mientras el agua y el barro abunden deberíamos acortar las rutas, 35 o 40 Km, no más.

El próximo domingo no hay bici, pero hay subida al castellar a pie para quien quiera. En el blog informará Antonio Toro sobre el tema. Después como viene siendo habitual en Navidad, las jornadas gastronómicas.

Os pido, mejor os ruego, que os portéis como las personas y no como lo que sois, que las reinas magas os están viendo.

Ruta 11, LaCañada de Pepelu con mucho frio.

Antes de dar lectura a los incomparables párrafos de nuestro cronista oficial quiero hacer un llamamiento de urgencia, para que los aludidos, cumplimenten los datos que necesitamos para solicitar la licencia federativa. Los amigos Vicente, Cesar, Libe, Cuñado de Libe, Alfonso, Cele y Juani nos faltan sus datos, por favor, Domingo es el encargado, se lo hacéis llegar en mano o a su correo. dsanchezp@telefónica.net Nombre apellidos,DNI,Dirección y correo electrónico.                                 Gracias.


Efectivamente, me faltó nada para acertar en el pronóstico, cada día me parezco más a los del tiempo. Dije la semana pasada, el día 26 mas agua…, y casi acierto, casi, pues en lo de ardiente la cagué, cosas de las borrascas, los vientos y las infinitas variables meteorológicas.

    Podría haber comenzado la crónica como la vez anterior. “Con las cuatro gotas que se desplomaron… nos encaminábamos inexorables hacia el abismo… y alguien tuvo el sentido común… etcétera”.  Van 2 señores, nos estamos amariconando ya mucho con el temita del agua y a esto hay que ponerle remedio. No se, pero cada vez que vemos un charquito nos entra un tembleque inguinal y nos envuelve un tufillo que comienza a ser preocupante. Señores espabílense, ¿es que acaso este grupo no cruzó el Sillo saludando a unos oficiales soviéticos subidos al puente de un submarino de bolsillo? ¿Acaso la corriente no descalzó los pies del amigo Chiqui”  ¿Es que no es cierto que estamos preparando a Pina para los 100 metros mariposa? ¿Acaso a Vicente y a Antonio Toro no les faltó un pelo para una medalla olímpica en natación sincronizada?

    Lo cierto y verdad es que el frío que hacía el domingo no invitaba a aventuras fluviales, de hecho tal fue la sensación de dolor en los pies una vez cruzada la riberita que ni siquiera hubo ánimos para la cervecita postrera. Apenas casi nos despedimos, el domingo cada mochuelo a su olivo sin mas pena ni gloria que una ruta dominguera de trámite, en la cual casi no hubo incidentes salvo el núcleo de Diego y el revolcón del amigo Juan.

    No quiero terminar sin dejar constancia del esfuerzo que hacen algunos compañeros con el tema audiovisual. Es de agradecer el recuerdo tan hermoso que estas imágenes nos están dejando salida tras salidas.  Solo el pasar de los años ira añadiendo valor a estas pequeñas cosas que hoy nos parecen tan comunes.

 

¿Os dejo el titular del próximo domingo?... “Tiburón tres”

Ruta 10, El Mortirolo, por motivos meteorológicos

Con las cuatro gotas que se desplomaron eternas toda la noche del sábado y con una siniestra niebla húmeda que recordaba los terroríficos filmes de lo sobrenatural, nos encaminábamos inexorables hacia el abismo del Bodión.  Gracias a Dios que se nos iluminó el sentido común y decidimos al llegar a Medina cambiar el itinerario por algo menos húmedo, Mortirolo, Alconera, Belén de refilón, Zafra.

Si, si, si, ya se yo todo eso de los valientes que escriben la historia y lo de los cobardes de los que nadie dijo nada y demás… ni que yo fuera el mismísimo Alejandro Magno no te jode. Ayer el día estaba para tomar churros sentadito en una mesa camilla y poco mas. Hombre, alguno se clavó un aguardiente el primer bar que le pillo a mano, eso si luego subía igualito que un toro entra en la plaza, tanto es así, que no conforme con mojarse los pies cruzando la ribera la atravesó hasta tres veces.

No padecimos casi ningún incidente salvo la rueda de Matas que no había quien la inflase y la perdida del tornillo de Vicente… perdón de la cala de la bota de Vicente, puntualicemos.

Comida rápida en el pilar de Alconera , bajada hasta la ribera y foto. Buena foto. El flaco coloca la cámara, mueve la cámara, no le gusta, la desplaza de nuevo, la gira, acaricia el dial, la mira, no le complace la colocación, observa el terreno, levanta la vista y ojea el escenario, emplaza de nuevo la máquina, no ahí no está bien, un momento echaos a la derecha, nononono, mas a la izquierda, ¡ostia! ¿y como se pone en automático? Vuelta a empezar… Igualito igualito que si fuese a sacar un libre directo en la final de una copa del mundo… un crack.

Cervecita y pincho rápido en el miajón. Miradas raras por parte del respetable por las pintas que llevábamos, sobre todo cuando el Doctor Eufemiano realizó su tabla de estiramientos. Brindis por la recuperación de Pepelu y por el niño de Fermín “el cuñao de Libe”.

Gracias a todos. El día 26 más agua…rdiente.  

La olla, subida clásica.

El Enrique Hernández . . .  no soy el camarero, esta frase quedará grabada en la memoria del grupo / cachondeos varios y esto es lo que tiene empezar el día con la cabeza en otro sitio, como el amigo Vicente empezó hoy. ¡Vicentito donde tienes la mochila!  ¡osti..¡ mi mochila, y es que ,no se puede empezar con el aguardiente tan temprano.

Por lo demás que os voy a contar, día perfecto, un recorrido espectacular a la par que exigente, barrito y mucho agua , no se podía pedir más.

Hay algunos componentes de este grupo que pretenden a toda costa formar un grupo de triatlón haciendo largos en el primer charco que ven, personalmente creo que debes de seguir insistiendo creo que cada domingo nos deberías de dar  alguna lección, así veremos si tu iniciativa tiene éxito, la verdad que fue una entrada en el agua de “10 point”ni un salpicón muy impresionante.

Y un postre muy especial, con esa bajada hasta Belén  tan técnica y espectacular.

En otro orden de cosas, en el grupo vamos a comprar lotería de Navidad, quien quiera participar, el jueves en el Crespo 20 €  es la única forma de participar.

 

Gracias a tod@s, el próximo domingo másssssss.

 

Ruta 8, Le "cort" de la Madaleine-traducción- el cortijo de la Madalena

Ruta 8, Le "cort" de la Madaleine-traducción- el cortijo de la Madalena

Es cierto que un puente rompe nuestra buenas tradiciones, hoy miercoles sigue lloviendo y el cronista no manda su crónica dominguera, tendré que llenar algunas lineas y pasar el trámite.

La predicción meteorológica mete el miedo en el cuerpo a algunos miembros del grupo, y eso es lo que le paso este domingo a varios de ellos, la verdad es que llegamos un poco "sopa", pero nada mejor que algo de agua, para contemplar paisajes de forma diferente, y disfrutar del barrito que tanto nos gusta, ya, le tenemos cogida la medida a esta ruta y se disfruta mucho con la subida al cortijo, bueno algunos que no la conocían no pueden decir lo mismo, pero estuvieron a la altura. También nos dedicamos al estudio micológico con una muestra de seta impresionante encontrada por Manolito del cual hay documento gráfico. Algún pinchazo y un despiste de medio grupo, que perdió al otro medio, cuando más llovía, lo que hizo que la cerveza en el crespo solamente la tomáramos tres miembros, si,si . . . aunque llueva y estuviésemos mojados somos gente seria y formal, y a la cruzcampo no se le puede fallar. 

Gracias a tod@s.

RUTA 7, AROCHE

Manada de lobos, ese era el sobrenombre que llevaban los submarinos alemanes buscando sus víctimas. Para nosotros que somos ibéricos y que de submarinos entendemos bastante poco,  lo de manada de lobos podría quedarnos algo desmedido, pero yo creo que no es así. A veces deberíamos pararnos a pensar en que las cositas que hacemos rayan la epopeya y sobrepasa la aventura.  Este fin de semana nos hemos ido a recorrer los picos de Aroche, nos los hemos merendado uno por uno y después de cuarenta y tantos kilómetros  por falta de luz como si tal cosa, bloqueamos la horquilla y recorremos 40 kilómetros mas por carretera hasta llegar a Jerez de los Caballeros. Al día siguiente y en compañía de los amigos de Burguillos nos cepillamos otros cincuentaypico kilómetros con subiditas como la de la sierra de Brinquete y la de Alconera.

No, no me excedo. Somos una manada de lobos buscando nuestras víctimas, nuestras sierras, nuestras enmarañadas sendas, nuestros caminos imposibles. Somos manada de lobos lamiendo las heridas del compañero lesionado, somos manada de lobos acompañando al camarada exhausto. Somos manada de lobos porque si no fuese así no entenderíamos el porqué del  sacrificio. Somos manada de lobos porque nos da la gana serlo aunque haya gente que no nos entienda, allá ellos. Yo quiero ser lobo y ser lobo en esta manada, en ninguna otra.